Hace unas semanas, se estrenó la pelicula "Teresa" de la cineasta chilena Tatiana Gaviola, que narra la vida de una joven poetisa chilena, desconocida para algunos, hasta hoy, que se da a conocer, como es Teresa Wilms, y muchos se preguntarán ¿quien fue Teresa Wilms?.
Teresa Wilms Montt (1893-1918) nació en Viña del Mar, el 8 de septiembre de 1893, en el seno de una familia aristocrata viñamarina, aunque se saben pocos datos de su vida, se dice que Teresa se casó con Gustavo Balmaceda, pese a la oposicion de sus padres, en 1910, con quien tuvo 2 hijas, a quienes abandonaria para irse con su amigo y amante, el poeta chileno Vicente Huidobro (1893-1948), a Buenos Aires, Argentina, pero la aventura amorosa poco duró, Teresa rompió con Vicente, porque el conoció a la joven Manuela Portales, quien seria su primera esposa.
Teresa publicó su primer libro de poemas, y de regreso a Chile, ella sufrió mucho, su marido, en venganza, le quitó la tuicion de sus hijos, y su familia la internó en un convento de monjas en Viña del Mar, donde ella lloró e intentó suicidarse por primera vez. La historia dice que Teresa Wilms Montt, incomprendida por la sociedad machista de su tiempo, se suicidó en dicho convento, el 24 de diciembre de 1918, a la edad de 25 años, pero su tragica muerte encierra muchos misterios, porque unos dicen que Teresita Wilms efectivamente se suicidó, otros afirman que Teresa fué literalmente "asesinada" por la sociedad conservadora que no la supo valorar ni comprender, pero para los que la conocieron y han leido sus poemas, Teresita Wilms murió de amor por Vicente.......
Una noche soñé contigo,
íbamos juntos por la playa,
tomados de la mano
y sentados en un roquerío,
nos amamos con locura.
Sentí el calor de tu cuerpo,
y la humedad de tu bronceada piél,
resumidos en tus ardientes besos,
y abrazada a mi, te contemplé,
con el arreból a nuestras espaldas.
Pero, de pronto despierto,
y me encuentro solo en mi habitación,
la lúz del sol desvaneció a la musa,
heme aqui, sumido en el dolor.
No sé por que nunca supe de tí,
en aquel sueño, no supe ni tu nombre,
ni mucho menos tu edad,
ahora en mi lobreguéz, comprendí
que eras una estrella fugáz.

